Los Pilares de ACG
La Acción Católica General no es un propuesta más, no es una asociación más, sino que es la asociación propia de los laicos de nuestras parroquias y diócesis.
En la exhortación apostólica Christifideles laici, el Papa Juan Pablo II cita explícitamente a la Acción Católica como una asociación en la cual “los laicos se asocian libremente de modo orgánico y estable, bajo el impulso del Espíritu Santo, en comunión con el obispo y con los sacerdotes, para poder servir, con fidelidad y laboriosidad, según el modo que es propio a su vocación y con un método particular, al incremento de toda comunidad cristiana, a los proyectos pastorales y a la animación evangélica de todos los ámbitos de la vida”.
Los obispos españoles han reflejado la misión concreta de la Acción Católica en el número 95 del documento “Los cristianos laicos. Iglesia en el mundo”:
“Dentro de este contexto la Christifideles laici sólo cita de forma explícita la Acción Católica. Esta particular referencia concreta no debe extrañar, ya que la Acción Católica, de acuerdo con la doctrina de sus cuatro notas, no es una asociación más, sino que en sus diversas realizaciones tiene la vocación de manifestar la forma habitual de los “laicos de la diócesis”, como organismo que articula a los laicos de forma estable y asociada en el dinamismo de la pastoral diocesana.”
ESPIRITUALIDAD
La espiritualidad de la ACG es la vivida desde  nuestra condición de ciudadanos del mundo y de miembros de la Iglesia. Ambas dimensiones, social y eclesial, vividas de forma armoniosa y complementaria. Es una espiritualidad que desarrolla la unión y equilibrio en la vida cotidiana de lo que cada persona cree, vive y celebra.
MISIÓN
La Acción Católica General es diocesana: pertenece a la Diócesis, recibe su vida de la Diócesis y la devuelve al proyecto de la Diócesis. La Acción Católica General tiene en la parroquia su espacio vital y propio, aportando a la parroquia dinamismo en la madurez y crecimiento de los laicos, y en su responsabilidad y protagonismo. Aporta también una dimensión misionera, que se ocupa de los alejados y de las personas en situaciones de pobreza y marginación. La Acción Católica General se ofrece a las parroquias para impulsar un laicado maduro, consciente, evangelizador y misionero.
FORMACIÓN
Los destinatarios de la formación son los niños, jóvenes y adultos de nuestras comunidades parroquiales, y entre ellos se encuentran los militantes de la ACG. El objetivo de la formación es suscitar, promover y alimentar la comunión con Jesucristo. Su finalidad no es meramente la transmisión de una doctrina, sino es poner a la persona no sólo en contacto, sino en comunión con Jesucristo, mediante el encuentro personal con Él.
ORGANIZACIÓN
La organización es la expresión de la tercera nota de la ACG: ”unidos a la manera de un cuerpo orgánico”. Unidos los miembros de la ACG entre sí, y unidos a la comunidad eclesial en los distintos ámbitos. La organización es expresión y cauce de la comunión eclesial.